Relatos BDSM – Cristina y Elena

Relatos BDSM – Cristina y Elena

Hola mi nombre es Cristina, y soy sumisa, no soy un cañón como muchos pensáis, soy bajita y flaquita, con poco pecho, pues gasto una 85b, y encima con cara de niña pues eso parezco una cría. Mi historia pues soy lesbiana y sumisa, me independice de casa para poder ser sumisa, aunque al principio fue difícil, pero yo con mis fantasías, pues ya me compre los primeros juguetes que yo utilizaba, esos juguetes que entre otras cosas me llevaron a encontrar ama.

Al principio en casa sola imaginaba cosas, pero nada más. Luego más adelante me compre un collar y correa de perra, un comedero y bebedero metálicos de perras y ya mas adelante un plug anal, con un trozo de rabo de perro que sale por detrás. Trabajo en el negocio familiar solo por las mañanas lo que me deja la tarde libre para jugar.

En mis fantasías que me montaba, al llegar a casa iba a mi cuarto y me desnudaba, poniéndome el collar y el plug, y así iba por casa a cuatro patas, comía en la cocina en el comedero y por supuesto bebía, mi casa da menos los aseos, o sea la cocina comedor, y habitación a la calle, y el aseo es lo único que da al interior, además son calles estrechas que las fincas están muy juntas, y yo nunca cerraba las cortinas, no me preocupaba. Yo misma me montaba mis fantasías, una vez hablando con un amigo veterinario estábamos tomando un refresco en una terraza, vimos a un perro que orino copiosamente, yo no dije nada, pero después vi que lo hacia de nuevo en pequeñas cantidades después de olisquear un poco, y le pregunte, y el me dijo que los perros marcar su territorio por olores, y eso me dio una idea.

Ya a la semana siguiente de esto, y después de pensar, pues no era cuestión de orinar en la puerta de casa, se me ocurrió una cosa que podía hacer y durante una semana seguida, como en mi rellano de casa solo vivía yo, cuando me levantaba por la mañanas ya que me acostaba desnuda con el collar y el rabo, me iba a la puerta de entrada, y allí abría la puerta y restregaba mi coño sobre el canto de esta, y después cerraba iba al aseo y a cuatro patas sobre la taza del bater orinaba, me lavaba la cara y manos, y después iba a la cocina, me tomaba la leche en el bol a cuatro patas iba a mi habitación y me vestía, nunca he llevado tanga, pues me molestaba, aunque eso si alguna vez lo hacia sin ropa interior, también deciros que estoy depilada completamente, y me iba al trabajo, al volver me metía en mi habitación, me desnudaba me ponía el collar y rabito, y lo primero me acercaba a la puerta para el ritual de marcar el territorio, eso lo estuve haciendo durante una semana, y la verdad es que en mi poca imaginación lo pase fenomenal.

Después de esto conocí a un ama por internet, bueno nos veíamos por cam, y yo obedecía sus órdenes, ahí ya empecé a llamar patas delanteras o traseras a mis extremidades y mamas a mis pechos, me estaba convirtiendo en perrita, le gustaba humillarme y respetando siempre los limites. Al contarle mi experiencia volvimos a repetir lo de la puerta, para mis necesidades compre un cajón con arena para perros y hacia allí mis necesidades, que estaba en el aseo, todos los días me enviaba al correo dos fotos de chicas por detrás, donde se les veía el culo y coñito abiertos y tenia que coger mis bragas sucias abrir la foto pasar mis bragas por su coñito y oler y lamer la pantalla, y después repetir lo mismo con la otra foto, eso era a diario, los únicos días que no era perrita era cuando tenia la regla, pero aun así en casa debía llevar el collar, y ponerme un pinza roja o un turbante rojo en señal de regla, eso para mi me humillaba mucho pues pensaba que todo el mundo en la calle sabia que la tenia, aunque al fin no creo nadie lo supiera. Otra de las cosas que hice con ella fue probar un día a la semana comida pienso para perros, no estaba mal y al principio me daba asco y me entraban arcadas, pero poco a poco fui a acostumbrándome, también todas las semanas limpiaba mis zapatos con la lengua, es una tarea que ella me impuso, aunque siempre pensando que eran sus zapatos. Pero como todo esta relación se termino.

Tengo también mis amigas de salir, y ellas ni se imaginan mi vida privada y aunque he tenido fantasías con ellas, nunca he hecho nada con ellas si alguna vez hemos sacado el tema por hablar, se escandalizan. Pero en mis fantasías, siempre era su criada, era la que hacia sus recados, era mi entrega para ellas, pero eso solo en fantasías. Aunque había una en especial que se llama Mónica, de pelo corto castaño, buen pecho y un tipito muy mono, mis fantasías últimamente iban dirigidas a ella, siempre me veía como su criada que la duchaba, vestía, que le limpiaba su ropa, incluso en real llegue a ser más servicial, le cedía la silla mejor, la dejaba pasar a ella antes, en su casa si podía hacer algo para ayudarla a limpiar o hacer cosas para que ella no lo hiciera todo lo hacia, pero nunca llegue a nada con ella, incluso un día me tiro de casa por ser tan servicial, yo de vez en cuando le robe alguna prenda interior, como bragas sujetadores o calcetines que en casa veneraba, como si fuese el mejor tesoro del mundo, ropa que olía y lamía y mi fantasía me ponía a mil, incluso algunos relatos escribía en el ordenador con ella, ni cabe decir que guardo todo eso y fotos de bdsm que me bajo y me gusta mirar. Ya un día aburrida por las tardes me apunte a un gimnasio, a hacer aeróbic, ahí disfrutaba de mi lado les, viendo cuerpos preciosos, con los que también tenia mis fantasías de sumisa, pero me fije en una que se llamaba Elena, mas alta que yo, pero mas pecho, pelo castaño con mechas rubias muy mona y una cara que al mirarla me parecía que fuera una buena dominante, pero casi no la conocía, yo siempre la admiraba, fue a partir de entonces la musa de mis fantasías, relatos que escribía en le ordenador de ella, llevaba siempre una ropa ajustada, y siempre con tanga e incluso algunos de hilo dental que me volvían loca, una vez llego tarde y se cambio a mi lado, olía de maravilla, y al acabar las clases y ducharnos ella acabo antes que yo y cuando me di cuenta se había dejado su tanga en el banco, lo cojí sin que nadie me viera, y me fui a casa corriendo. Nada mas entrar, me desnude fui a mi cuarto y me puse el collar y el plug con el rabo y extendiendo su tanga en la punta de la cama, empecé a olerlo mientras cerraba los ojos y pensaba en ella, así estuve un buen rato, después cene en mi bol de perra, mire el correo en el ordenador y nada interesante, fui a mi cuarto y allí estaba el tanga, me excite de nuevo y lo olisquee de nuevo y pensé que el dormiría en la cama y yo lo hacia en suelo, fue una noche en la que me toque pensando en ella que era mi ama y me ordenaba dormir en el suelo mientras ella estaba en la cama. Al día siguiente cuando me levante olí un poco mas el tanga, y me fui al aseo hice mis necesidades, tome el desayuno en mi bol y me fui al trabajo, aunque lo hice excitada pensando en el tanga y en Elena en el trabajo no daba una, pero aguante hasta la hora de irme a casa.

En casa de nuevo me desnude, me puse mis atuendos de perrita y comí, fui a costarme un rato y antes de hacerlo volví a oler el tanguita, olía a ella mucho todavía, y me gustaba, al levantarme escribí en el ordenador un relato de ella y de mi, sobre ser su criada y que obligaba a limpiar su ropa interior con mi lengua y después a mano, después estuve un rato navegando, y nada salí a dar una vuelta con mis amigas y de vuelta a casa la vi cuando yo entraba a mi calle, ella salía ni me vio, pero iba con unas mallas grises y un tanga, camiseta y deportivas seguramente se iría a correr un poco, yo subí a casa me prepare la cena, cene y me acosté abrazada a su tanga. Al día siguiente al trabajo y se me ocurrió ponerme su tanga debajo de mis braguitas, me molestaba tenerlo ahí metido entre mis nalgas, pero estaba excitadísima, llegue a casa y me desnude, limpie el tanga a mano y después lo puse a secar, para dárselo por la noche en el gimnasio, y así poder hablar con ella, cuando fuimos para el gimnasio, iba delante de mi, y la llame, y se lo di, diciendo que se lo había dejado junto a mi ropa y al cogerlo todo y llegar a casa lo vi, y lo lave y ahora se lo devolvía, me dio las gracias y entramos ella se volvió a cambiar a mi lado, pero esta vez no hubo suerte de que se dejara nada, volví a casa a masturbarme dos veces seguidas pensando en ella. Así continúo la cosa durante algún tiempo, ella ajena a todo y yo con mis fantasías. De vez en cuando podía cogerle por despiste de ella o por un poco de picardía, alguna prenda intima de ella o sus calcetines, esa ropa desde luego ya no se la devolvía, seria demasiado escandaloso, que siempre la encontrara yo. Yo con esa ropa hacia mucha fantasía, al olerla adorarla, era la ropa la que ocupaba la cama y yo siempre desde entonces dormía en el suelo, todo eso y mi fantasía quedaba plasmada en el ordenador a base de relatos cortos donde ella era la dominante y yo su sumisa.

Un día después de unos meses de vivir así, se me rompió el ordenador, y siempre lo llevaba a reparar donde van los ordenadores de la empresa, pero ese día tenia ganas de escribir de las dos, así que sin pensarlo, lo lleve a la tienda de abajo de mi casa de informática, pero nunca me había asomado a ella, entre con el ordenador y casi se me cae el suelo, la que llevaba la tienda era Elena, iba vestida con un pantalón negro de tela ajustado y una camiseta verde un poco ajustada, estaba como siempre guapísima. Le dije lo que me pasaba y le deje el ordenador, le di el móvil para que me llamara cuando estuviera, me dijo que lo miraría para ver si a última hora lo podía tener. La invite a un café, y me fui a casa, me desnude nada mas entrar, me puse mi collar y mi rabo, fui al comedor y a cuatro patas refregando mi coñito contra la pata de la mesa allí me masturbe, pensando que era ella quien me lo había ordenado, y después quede atenta al teléfono, para merendar saque la ultima prenda que le quite, que eran unos calcetines que aun olían a sus pies, y los puse sobre la cama, y me dedique a olerlos, pensado que estaba a sus pies, un poco mas tarde sonó el móvil, estaba nerviosa y era ella, le conteste y vistiéndome de nuevo baje a por el ordenador, me dijo que ya le pagaría mañana en el gimnasio y me fui a casa, monte el ordenador de nuevo y escribí mi relato con ella sobre lo que había hecho esa tarde.

Bueno así trascurrió un poco más mi vida como sumisa de imaginación, sobre Elena. Al mes mas o menos de lo del ordenador, recibí un correo electrónico de un ama, que había visto mi perfil en una web, y me dijo si quería seguir, yo por supuesto le dije que si. Al principio solo eran mails para conocernos, ver los gustos, los limites que tenia yo, lo que ella esperaba de mi, después ya fueron algunos mails con ordenes que yo debía cumplir y después contarle, al mes de empezar al relación, como ama y sumisa, le mande por decisión propia una foto, las sesiones ya pasaron a ser aparte de los mails por mensajería de ordenador y móvil, fue ella quien me lo dio, lo compare con alguno que tuviera en mi agenda y no coincidía, ya por entonces ya sabia que el ama era de mi ciudad, pero yo aun tenia un poco de miedo de lanzarme al real, aunque ella me daba confianza. Uno de los mails que le mande fue una relación de ropa que yo tenía , para que ella en unas semanas me controlaba la ropa que tenía que ponerme, yo ya no era quien la decidía sino mi ama, ella sabía cada día que ropa llevaba pues ella lo ordenaba, también me hizo comprar alguna ropa que yo no tenía y que a ella le gustaba, una de las ordenes que más se repitió, y que mas me hacían morirme de vergüenza era la de que todas las mañanas para ir a trabajar, me tenía que poner un plátano en el coño y sujeto con las bragas y era el postre que tenía que comer en el almuerzo de la faena, a veces me llamaba al móvil en la faena y tenía que quitarme la ropa interior. En el aseo fuera donde fuera, en la faena en casa de una amiga o en un bar debía desnudarme por completo para hacer mis necesidades, eso también me hacia ponerme vergonzosa, por miedo a que me pillaran, pero al fin y al cabo eran ordenes que me gustaban, en casa seguía con mis tareas de perra de nada mas entrar desnudarme y ponerme collar y rabo, algunas veces me hacía poner en la cama a cuatro patas, cara a la ventana otras veces de culo a la ventana.

La verdad que eran ordenes sencillas pero humillantes algunas veces. Ya llevábamos unos meses de sesiones, cuando ella por su propia decisión conecto su cam, aunque no le viera a ella la cara ni por asomo reconocía ese cuerpo, pero me daba más seguridad, aunque lo único que me dijo es que yo solo tenía derecho a su culo, seria lo que de momento vería desnudo. Ella sabia todo de mi, quien me caía mal quien bien, quien me gustaba y eso lo iba utilizando en nuestras sesiones, cuando quería castigarme me hacia por ejemplo robarle las bragas a Ester, del gimnasio, que me caía muy mal, era una chica que aunque tuviera un cuerpo parecido al mío, era muy creída y siempre iba de superior a las demás, pues para castigarme después de robarlas debía delante de la cam oler sus braguitas sobre todo en la parte del culo, donde olían mal, eso no solo me humillaba sino me dolía, porque en ese momento si me sentía mas baja que esa Ester e incluso alguna vez me hizo ir al trabajo o por la calle con sus bragas puestas. A los días de ponerme la cam, también me ordeno que hiciera una copia de las llaves del buzón, para ella poder ponerme cosas dentro, y las instrucciones de donde dejarlas para que ella pudiera cogerlas. Unos días me dejaba comida que me preparaba ella para cenar que era arroz hervido con algo de carne, o verduras hervidas, o carne hervida, para que como una buena perrita me acostumbrara a comer como realmente comen las perras, una vez me dejo unas bolas chinas anales, con ellas me acostumbro a ir por la calle, al trabajo, con mis amigas a pasear, al principio lo pasaba mal con ellas no me acostumbraba y me sentía incomoda, pero con el tiempo me acostumbre. Una vez me hizo vestir para ir al trabajo unas medias, un sujetador, liguero, y bragas todo negro, bajo un jersey y unos vaqueros, no se notaba nada pero el ir así como una puta vestida en el interior, me hizo ir todo el día nerviosa y al llegar a casa me encontré un vestido en el buzón, y una nota, me decía que fuera a casa me cambiara la ropa por el vestido, manteniendo la ropa interior, y me pusiera unos zapatos de tacón que tenía y que fuera a un parque de la ciudad, después allí me llamó por teléfono, y me mandó a otro parque y en ese parque me llamó de nuevo al móvil, y me dijo que en la papelera que tenía al lado había una bolsa con un tanga, que la cogiera, me fuera a un bar y me cambiara la braga por el tanga, pero que guardara la braga en el bolso, y una vez salí, me llamó y me dijo que ya podía volver a casa, caminando, estaba al otro lado de la ciudad y tenía que volver así vestida a casa, con la incomodidad de llevar tanga, pues aun no me había acostumbrado, pero al llegar me encontré con Elena, y me dijo que iba guapa, me sonroje y me invito a un café, nos lo tomamos y me subí a casa nerviosa.

No tenía que quitarme la ropa sino ponerme en el ordenador de pie allí delante hasta que mi ama se conectara y así tuve que aguantar una hora hasta que ella se conecto. Cuando lo hizo conecte la cam y me obligo a hacerle un estriptis sensual y cuando acabé me hizo ir hasta un pilar que había en la cocina y allí me hizo frotarme a el masturbándome refregando mi cuerpo, culo y coño contra el hasta que me corrí después de darme su permiso. Otra de las cosas que me humillaba era que cuando tenía el periodo, me hacía llevar en la cabeza un turbante o un lacito o un gancho rojo, para que ella al verme lo supiera, pero eso lo debía llevar mientras me durase fuera donde fuera.

Cuando llevábamos ya un año de relación vía ciber, decidí que ya quería conocer en persona a mi ama, puesto que con todo este tiempo yo aun no sabia quien era y se lo dije, ella fue la que al final decidió el día, el lugar y la hora. Después de esta decisión me entreno durante dos semanas a la limpieza de casa, pues me dijo que después me serviría, así me enseñe a limpiar el suelo con un trapo, con el cepillo de dientes, la ropa a mano, los zapatos con la lengua, y cosas así. Llegado ese día que era un viernes que nos veríamos y estaríamos juntas desde esa tarde hasta la tarde del domingo. Me hizo vestir, como ya hacía un poco de calor primaveral, con una mini de vuelo, una camiseta, deportivas y sin ropa interior, debía ir a una dirección de la playa y llevar en mi mochila el collar la correa mi rabito, y algunos juguetes que teníamos. Cuando ya iba de camino me llamo al móvil dándome instrucciones de que recogiera las llaves en la portería y subiera a casa, me desnudara, me pusiera la correa y el collar me situara de rodillas delante del sofá y me pusiera el antifaz, y que esperara allí. Cuando llegué pedí la llave, subí y me coloque como me dijo, ella tardo al menos una hora en venir, cuando llego me saludo no reconocí la voz, pero me era familiar, aunque pensé que seria de oírla por el móvil, me dijo que me iba a poner el culo delante de la cara que acercara mi cara y lo besara, cosa que hice, al tiempo que aspire con mi nariz para obtener algo más de ella, olía muy bien, después note como se sentó en el sofá y me dijo que cerrara los ojos, los cerré y me quito el antifaz, yo estaba nerviosa, me dijo que cuando me dijera abriera los ojos, si estaba dispuesta a seguir le besara los pies si no que me levantara y hablaríamos. Cuando me dio la señal abrí los ojos, pero empecé a mirar de sus pies y seguí subiendo hasta encontrarme con la cara de mi ama, fue una sorpresa que me dejo parada, pues era Elena, pero reaccione pronto y me postre a besar sus pies. Ella me cogió la correa y me enseño la casa diciéndome que tenía que irse un momento que tenía faena, y que al volver quería ver la casa limpia, pero antes me hizo quitarme el collar y la correa, me llevo a su habitación y saco del armario una camisa larga por las rodillas para que me la pusiera, bajamos a la calle hasta su coche, yo estaba con vergüenza por si alguien me veía, pues con al camiseta sola y mi cola de perro creía se me veía todo, subí una maleta y una bolsa que me ordeno dejara en su habitación que después de limpiar deshiciera la maleta y la dejara arreglado en el armario, y se fue yo subí a casa me quite al camiseta y me puse el collar, y así desnuda como una perra y con mi colita limpie la casa como me enseño mi ama Elena, con un trapo el suelo con mi cepillo de dientes los rincones del suelo, todo el polvo y los aseos a conciencia, fui hasta su habitación y deshice la maleta con su ropa, mientras la olía toda, y la guardaba en el armario, su ropa interior muy sexy que besaba antes de guardarla, también un bikini y sus demás cositas, deje para el final los zapatos que limpie con mi lengua. Cuando estaba con esa faena, sonó el móvil, era ella, me dijo que prepara la cena que en la nevera encontraría cosas para ella que ella llevaría mi cena, saque mis comedero de mi bolsa y los deje en la cocina me puse un poco de agua para beber, cuando acabe de limpiar sus zapatos, descanse un poco y me puse a preparar la cena, ya era tarde. Yo estaba contenta por saber quien era mi ama, aunque algo triste al saberlo, por no haberme decidido antes, y algo también porque ella no estaría en toda la tarde conmigo. Cuando llego fui a cuatro patas corriendo a la puerta para saludarla con un beso a sus pies y menear mi colita de alegría por verla, llevaba una bolsa pequeña y una caja con papel de regalo pero no me dijo nada de eso, me acaricio la cabeza, y me dijo que quería darse un baño antes de cenar, corriendo fui al aseo y llene la bañera de agua tibia, con unas sales que habían allí, me llamo y fui a la habitación, la ayude a desnudarse, me dijo que me pusiera a cuatro patas y se sentó en mi lomo, al sentir su piel sobre la mía, me estremecí y me moje, la lleve a la bañera, y se metió dentro, la ayude a frotarse, pero eso si me recordó que tenía vetado sus pechos y su coñito solo seria de momento mío el culo, lo demás tenía que ganarlo.

Cuando acabo se levanto la duche y la seque, ella se giro me señalo en culo y el di un beso en cada nalga, al ver que no se giraba le abrí las nalgas y deposite un beso en su agujerito y ella ya se giro y ordenándome de nuevo a cuatro patas se sentó de nuevo en mi y la lleve hasta su habitación se puso un mini tanga azul verdoso, y una camiseta larga mientras me dijo que fuera sirviéndole la cena llego al comedor, la ayude a sentarse, y la serví, con el detalle de llenarle el baso cada vez, atenta a si quería sal o algo, cuando acabo me dijo que llevara el comedero hasta al lado del sofá ella se sentó en el y yo acerque m comedero, puso sus restos del plato que me parecieron un cielo, pues algunos los había tocado con sus manos otros los había mordido un poco y de la bolsa que traía saco un poco de arroz hervido y lo me lo dio a comer, yo me lo comí con gusto y rapidez, después le serví un café mientras retiraba la mesa. Cuando acabo, me hizo sentarme a su lado que ahora íbamos a hablar, durante al conversación quedamos que yo seria su esclava, pero fuera de casa en el gimnasio y otros sitios yo seria una persona normal para no levantar sospechas y que si la cosa resultaba en unos meses cambiaríamos algunas cosas. Yo estaba contenta nunca pensé que pudiera ser Elena mi ama, aunque lo había fantaseado alguna vez. Le dije que tenía ganas de orinar y me dijo que me esperara un poco, ella vio la televisión un poco mientras yo estaba a sus pies enrollada, después cuando acabo el programa me dijo que me pusiera la camisa larga, ella se puso unos pantalones y una camiseta, cogió la correa y salimos a la calle ya era oscuro, pero yo aun así tenía vergüenza fuimos hasta la playa y allí me hizo ponerme a cuatro patas subiéndome la camiseta hasta al espalda me puso el collar y paseamos un rato así, la verdad es que la playa estaba vacía a esas horas, pero yo estaba tan excitada al verme así que solo caminando y rozar mi coñito con mis piernas me corrí, cosa que ella noto y me dijo lo guarra que era. Yo me sonroje, después orine allí a cuatro patas y volvimos a casa eso si yo ya a dos patas. Llegamos a casa y dijo que ella también estaba excitada. Fuimos a su habitación, la desnude y ella me puso una especia de ballgag que por la parte de delante tenía un pequeño pene, me hizo a costarme en al cama y ella empezó a masturbarse, diciéndome que algún día no necesitara hacerlo porque yo lo haré, pero aun no tengo merecido su cuerpo, cuando estuvo bien caliente se puso de rodillas con mi cabeza en medio y agachándose, se metió el pene en su coñito quedando sus nalgas tapándome los ojos y con mi nariz en su culo así estuvo un buen arto moviéndose hasta que se corrió, cuando acabo, se acostó a mi lado y dormimos las dos abrazaditas, yo sintiendo su cuerpo junto al mío estaba caliente de nuevo, pero no podía hacer anda, al día siguiente me levante antes que ella, y le prepare el desayuno se lo lleve a la cama y ella desayuno, después desayune yo, me llamo a la habitación, y a cuatro patas la lleve al aseo, me ordeno meterme en la ducha a cuatro patas, ella se sentó y orino sobre mi espalda, luego me ordeno orinar yo y nos duchamos. Me hizo vestirme con la mini y la blusa y que fuera a comprar, mientras ella esperaba en casa compre y cuando llegue nada mas entrar me desnude, deje las bolsas en la cocina arreglando todo en su sitio y fui a ponerme el collar y la colita, pero ella me llamo al comedor, estaba con un bikini amarillo que la hacia mas atractiva si cabe. Me hizo ponerme de rodillas delante de ella y me dijo que iba a hacerme una cosa y que después le contestara a una pregunta. Yo allí de rodillas empezó a darme bofetadas mientras las tenía que contar llego hasta doce, algunas eran fuertes, y me dolieron, notaba mi cara roja e incluso alguna lagrima se me escapo, después me escupió cuatro veces en la cara mientras dejaba correr la saliva en mi cara, para después preguntarme que me había gustado mas, y le dije que los escupitajos, que las bofetadas me habían dolido y me había hecho poner en pena por verla pegarme, ella sonrió satisfecha, y me dijo que no deseaba castigarme nunca, por eso tenía que aplicarme, que para ella las bofetadas no deseaba pegarlas, yo le dije que me esforzaría al máximo para que no tuviera que castigarme.

Después de esto estuvimos un rato mas ablandando de nuestras vidas y mis deberes. A partir de entonces, yo ya no tendría vida propia, que dos días a la semana iría a su casa a limpiar y una vez lo haría en al tienda, y el resto ya veríamos. Después de esta charla me llevo a la habitación, y sacando de la mesita de al lado de la cama un conjunto marrón de ropa interior me lo dio para que me lo pusiera, me dio una toalla y una camiseta y unas chanclas, y me dijo que nos íbamos a la playa. Yo estaba nerviosa iba a ir así con ropa interior, me vestí y la verdad es que no se notaba si era bañador o ropa interior, pero yo si lo sabia y estaba nerviosa. Fuimos a la playa y nos tumbamos le di crema a ella y ella después a mi, estuvimos tomando el sol, había mas gente aunque poca, y yo me notaba roja de vergüenza, después nos bañamos ahí pensaba que ya no me atrevería a salir del agua, estuvimos un rato nadando y jugando un poco como dos amigas normales y salimos, yo estaba avergonzada, y roja, pues sabia que al salir si se notaria mas que era ropa interior y no bañador, nadie pareció darse cuenta, aunque había gente que nos miraba, yo no comprendía que miraban a dos chicas sino me pensaba que lo hacían por mi ropa. A la hora de comer nos fuimos a casa, prepare al comida y comimos las dos en la mesa. Después ella se acostó a dormir la siesta y yo me dedique a limpiar su bikini y el mío, asee un poco la cama después cuando se despertó me hizo llevarle un refresco y cogiendo de nuevo el gagball, me lo puso, y volvió a masturbarse y a sentarse en el, esta vez al rato cambiamos de postura poniéndose ella a cuatro patas al borde de la cama y yo de rodillas en el suelo la penetre. Cuando se corrió, me dijo si deseaba lamer sus jugos le dije que si y se rió de mi, me mando limpiar el consolador con agua y jabón en el aseo y después masturbarme de pie ante ella, cuando llegue se acerco y me beso, merendamos ella en el sofá y yo en la cocina con mi pienso de animal, al rato nos duchamos las dos, mas bien yo la duche a ella y después me duche yo sola, la seque al salir, y fuimos a la habitación, me hizo coger unos de los vestidos negros que habían y un conjunto de tanga y sujetador negros, y que me lo pusiera, me sentaban de maravilla. Luego lo mismo pero para ponérselo ella estaba muy guapa mi ama Elena, pensando que íbamos a salir las dos juntas estaba yo emocionada, pero cuando ya íbamos a salir, me cogió por detrás ato mis manos a ala espalda me llevo hasta la pared, y ato de un clavo que había de un cuadro una cuerda a mi collar y cojío unas bragas sucias de ella que tenía, y me las puso en la nariz, concretamente al parte trasera de ellas así que percibía su aroma de su culo, para que fuera acostumbrándome, y me dijo que se iba que ella volvería más tarde y que si me caían las bragas me castigaría sino tendría un premio, yo aguante la noche con mi cara pegada a sus bragas oliéndolas con deleite y procurando que no cayeran pues me era imposible si lo hacían recuperarlas, cuando llego ella estaba amaneciendo, yo había aguantado así seis horas, me dolía la nariz de apretar contra al pared y las piernas, cuando llego me dijo que era maravillosa aguantando tanto, que no se lo esperaba, y me desato, la ayude a desnudarse y nos acostamos juntas, ella se durmió enseguida, yo tarde un poco en hacerlo mientras la miraba, estaba guapísima, nos despertamos a medio día, y aprovechamos para ir a la playa ella con su bikini amarillo y yo con el mió marrón de ropa interior nos bañamos comimos en un chiringuito de la playa y volvimos a casa, diciéndome ella que me esperaba mi regalo, cuando llegamos nos duchamos juntas, y después me hizo esperarla en el comedor desnuda y con los ojos cerrados, mientras ella preparaba mi regalo, salio yo oía ruidos pero no acertaba nada, cuando me dijo que abriera los ojos estaba sentada ella en el sofá y me asuste al ver a su lado a otra persona, pero me di cuenta enseguida que era una muñeca hínchable, que me la presento como mi novia, yo me quede parada pues no sabia a que iba eso, enseguida me saco de dudas, y me dijo que cuando ella lo ordenase, yo me tenía que acostar y hacer el amor con mi novia, besándola en al boca, lamiéndole los pechos y el coñito para después correrme frotándome contra ella, la había vestido con mi ropa, yo no sabia que decir ni hacer, pero con una risa me dijo que empezara, que tenía que estar una hora con mi novia y que si al final de la hora no me corría no podría hacerlo en una semana, y que si lo hacia antes de la ultima media hora seria un castigo ejemplar, yo humillándome la cojí nos pusimos en el suelo y empecé a acariciarla y besarla, desnudándola poco a poco mientras mi ama se reía y nos graba en video, cuando a la hora me corrí con mi novia, me hizo recoger todo y nos fuimos a casa, fue un fin de semana emocionante, cuando llegamos a nuestras casas, la ayude a subir sus cosas y después me fui a al mía, no sin antes decirme que mi novia dormiría en mi cama, y yo ya me diría después.

Cuando llegue a casa me desnude, me puse mis cosita de perrita, cené, lleve a mi novia a la habitación y la acosté, al rato sonó el móvil y me dijo que para que mi novia no pasase la primera noche en casa extraña y se asustara que me acostara en la cama con ella pero solo abrazándola y que le pusiese una bragas de mi ama Elena que tenía por casa, así me acosté y me dormí esperando a partir de entonces mi nueva vida.

Shidarta

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El autor

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